domingo, 20 de diciembre de 2015

REFLEXIÓN DESPUÉS DEL 6-D


VALENCIA ,15/12/2015

 Los resultados de las pasadas elecciones del 6-D, es un claro ejemplo de la fragilidad que representa la simpatía política del venezolano cuando le tocan lo más preciado de sus intereses cotidianos, como lo es su alimentación y otros productos básicos para uso del hogar, incluyendo los materiales de construcción y hasta los repuestos automotrices, como lo son el cemento (más de 1.000 Bres.x por saco), las baterías y los cauchos (hasta 40.000 Bres. x unidad), para su adquisición.
Muchos líderes de ambos bandos se sorprendieron de la abrumadora derrota recibida por el partido de gobierno el día de las elecciones para diputados, 112 para la oposición y 55 para la coalición pro-gobierno.
Este fenómeno electoral, analizándolo en frío, quizás no era muy difícil de descifrar, pero, dado el gran afecto y simpatía del pueblo hacia su “defensor”, como lo fue el presidente Chàvez, pocos de los ideólogos del gobierno como Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello o el mismo presidente Maduro, se atrevieron a pensar que era posible semejante revés.
Por mi parte en escritos anteriores, este humilde servidor de la escritura hizo varios llamados a que prestaran la debida atención al pueblo de Bolívar, que tiene que “matarse” para comprar un poco de comida, mientras bandas organizadas de civiles y militares “bachaquean” los alimentos básicos hacia la frontera con la hermana república de Colombia.
Recuerdo una conversación en una “cola”, con gente humilde donde todos coincidían que, “tranquilos ya las elecciones se acercan y si Maduro era vivo, al menos antes del 6-D, iba a traer comida hasta de la China para apaciguar al pueblo hambriento”, llegaron las elecciones y ni siquiera por ello reaccionaron.
Que muchos mal llamados empresarios y gente de la oposición, pusieron su “granito de arena”, para colaborar con la “guerra económica”, es cierto, pero, qué hay de todos esos líderes de base “rojos rojitos” que reciben dádivas del Estado, bien sea en efectivo o en “especies” y que se olvidaron de su responsabilidad en sustentar la estabilidad del proceso revolucionario.
“A llorar pal valle”, diría un amigo, o como decía mi mamá, “después del ojo sacado no vale Santa Lucía”.
El próximo 5 de enero, se instala la nueva directiva de la Asamblea Nacional, con mayoría calificada para “maniatar” al presidente Maduro si les da la gana. La oposición tiene todo lo necesario para reformar leyes, sustituir personajes de instituciones básicas, si quieren arreglan o terminan de descomponer lo hecho por el difunto presidente Chávez  y su homólogo Nicolás Maduro a favor de los pobres.
Falta poco para la “cacería de brujas y el pases de factura”, como en los tiempos de Acción Democrática y Copei, un consejo les voy a dar, cumplan con el pueblo que los eligió, aun sin conocerlos, porque ese mismo pueblo se encargará de sacarlos de ese emblemático edificio, como ocurrió cuando el “Carmonazo”, la primera tarea es: ALIMENTO Y SEGURIDAD CIUDADANA, a se me olvidaba, les cambio a un LEOPOLDO por un barril de petróleo a 100$... aprovechen la oferta, porque no hablan con sus amigos los gringos….

Texto: Víctor Muñoz/ 0426-8467254/ victorjm1963@hotmail.com       


No hay comentarios:

Publicar un comentario