VALENCIA ,15/12/2015
Los resultados de
las pasadas elecciones del 6-D, es un claro ejemplo de la fragilidad que
representa la simpatía política del venezolano cuando le tocan lo más preciado
de sus intereses cotidianos, como lo es su alimentación y otros productos
básicos para uso del hogar, incluyendo los materiales de construcción y hasta
los repuestos automotrices, como lo son el cemento (más de 1.000 Bres.x por
saco), las baterías y los cauchos (hasta 40.000 Bres. x unidad), para su
adquisición.
Muchos líderes de ambos bandos se sorprendieron de la
abrumadora derrota recibida por el partido de gobierno el día de las elecciones
para diputados, 112 para la oposición y 55 para la coalición pro-gobierno.
Este fenómeno electoral, analizándolo en frío, quizás no
era muy difícil de descifrar, pero, dado el gran afecto y simpatía del pueblo
hacia su “defensor”, como lo fue el presidente Chàvez, pocos de los ideólogos
del gobierno como Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello o el mismo presidente
Maduro, se atrevieron a pensar que era posible semejante revés.
Por mi parte en escritos anteriores, este humilde
servidor de la escritura hizo varios llamados a que prestaran la debida
atención al pueblo de Bolívar, que tiene que “matarse” para comprar un poco de
comida, mientras bandas organizadas de civiles y militares “bachaquean” los
alimentos básicos hacia la frontera con la hermana república de Colombia.
Recuerdo una conversación en una “cola”, con gente
humilde donde todos coincidían que, “tranquilos ya las elecciones se acercan y
si Maduro era vivo, al menos antes del 6-D, iba a traer comida hasta de la
China para apaciguar al pueblo hambriento”, llegaron las elecciones y ni
siquiera por ello reaccionaron.
Que muchos mal llamados empresarios y gente de la
oposición, pusieron su “granito de arena”, para colaborar con la “guerra
económica”, es cierto, pero, qué hay de todos esos líderes de base “rojos
rojitos” que reciben dádivas del Estado, bien sea en efectivo o en “especies” y
que se olvidaron de su responsabilidad en sustentar la estabilidad del proceso
revolucionario.
“A llorar pal valle”, diría un amigo, o como decía mi
mamá, “después del ojo sacado no vale Santa Lucía”.
El próximo 5 de enero, se instala la nueva directiva de
la Asamblea Nacional, con mayoría calificada para “maniatar” al presidente
Maduro si les da la gana. La oposición tiene todo lo necesario para reformar
leyes, sustituir personajes de instituciones básicas, si quieren arreglan o
terminan de descomponer lo hecho por el difunto presidente Chávez y su homólogo Nicolás Maduro a favor de los
pobres.
Falta poco para la “cacería de brujas y el pases de
factura”, como en los tiempos de Acción Democrática y Copei, un consejo les voy
a dar, cumplan con el pueblo que los eligió, aun sin conocerlos, porque ese
mismo pueblo se encargará de sacarlos de ese emblemático edificio, como ocurrió
cuando el “Carmonazo”, la primera tarea es: ALIMENTO Y SEGURIDAD CIUDADANA, a
se me olvidaba, les cambio a un LEOPOLDO por un barril de petróleo a 100$...
aprovechen la oferta, porque no hablan con sus amigos los gringos….
Texto: Víctor Muñoz/ 0426-8467254/
victorjm1963@hotmail.com
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